Con el comienzo del siglo, Jóvenes Pordioseros se afianzó como banda de referencia del rock porteño desde Villa Lugano. La experiencia original había nacido en 1993, cuando sus integrantes eran adolescentes, pero naufragó hasta que su cantante fundador, Cristian Toti Iglesias, relanza la formación con nuevos integrantes.
Tras una pausa en 2008 (el músico se refugió en Hijos del Oeste), los Pordioseros volvió con toda su fuerza y así lo demostrará esta noche, desde las 22, cuando se presente en Diva Club (Rivadavia 1.320), en una fiesta que será abierta por los grupos locales Cheti Roll Band y El Huracán como teloneros.
Reencuentro
Junto a Iglesias estarán Germán Drago (guitarra y coros), Leonardo Raffa (bajo y coros), Lucas Fiorentino (batería) y Gustavo Zorry (teclados), para un reencuentro con sus seguidores tucumanos que estará atravesado por un amplio repaso de su trayectoria, plasmada en ocho discos (desde su demo inicial “Probame” -subido a las redes sociales a mediados del año pasado- hasta el último, “Viva el rock and roll”, una recopilación de sus éxitos grabada en vivo), donde dialogan con otros estilos musicales a lo largo del tiempo. Los singles lanzados en los últimos años, como “Vino tinto”, serán parte del show mientras esperan ser lanzados en un futuro nuevo álbum.
La batalla cultural se libra a puro hard rockEn una entrevista con la revista Rolling Stone, Iglesias reconoció que su primera discografía “ahonda en las drogas porque se debía hablar de eso y del barrio”, en un tránsito que fue el under a los grandes escenarios, de la convocatoria a 40 personas a recibir a miles en cada recital. “Me pinta un poco eso de ser medio bardito. Pero también me controlo un poco porque los tiempos cambiaron. Desde que hay chicos en los shows no toqué más ‘Dale que va’”, aclaró en la nota, con la precisión de que no consume desde un episodio familiar durante la pandemia, protagonizado por su hija. “No soy fanático de los Rolling Stones nada más. Mi héroe máximo es Sandro. El costado amoroso es por él”, afirmó.